Tras el ya habitual “Ataque Anual del Papa”, en el que tradicionalmente una supuesta enferma mental se le abalanza encima con intenciones de abrazarle, saltó la noticia al conocerse que tras la Misa del Gallo el Papa no fue atacado por nadie más.
Fuentes del Vaticano han comunicado que los guardaespaldas del Papa, los ya popularmente conocidos como Ángeles de la Guarda, han estado en alerta máxima durante varios días hasta la fecha de hoy en previsión de un nuevo ataque, esta vez de no tan buenas intenciones. “Cuando el Papa despertó en aquella habitación climatizada a 24º en invierno, tomó su desayuno traído expresamente para él y degustó aquel café con leche caliente y bollería selecta, se dirigió con su túnica zurzida con hilos de oro a la capilla, donde se encuentra una gran cantidad de oro ornamental para “honrar” al Señor, después se dirigió con su chófer a sus quehaceres, comió a costa del Vaticano con varios de sus Cardenales, los cuales tampoco viven nada mal Roma, pasó una tarde espléndida paseando por los jardines del Palacio apreciando la bella naturaleza que Dios nos ha donado, cenó excelentemente en una de las dependencias más exclusivas del Vaticano y acabó el día, como es habitual, de nuevo en sus aposentos, con sábanas limpias y bien calentito… ¡aaaaaahí sí que pensábamos que alguien le íba a atacar! ¡Ahí si! Pero gracias a Dios no ocurrió” dijo el jefe de seguridad de los Ángeles.
Esperemos que con la vida tan sufrida que lleva el Papa no nos vuelvan a asustar este año con nuevos ataques “injustificados” hacia el representante de Dios en la Tierra que tanto hace por todos nosotros.
:> atentos al anillaco que lleva el papa en la primera foto, a juego con la cruz. La fotografía corresponde a su última visita a África… También pidió mucho por los más necesitados…





Es tan rico y poderoso, que si tan sólo diera la mitad de lo que él tiene, se solucionaría el hambre en África.
Besos!!!