La Vida siempre ha tenido muchos misterios y la ‘mano divina’ de Dios siempre le ha dado un sentido racional a todo lo que nos rodea. Hubo un momento en el que era prácticamente imposible no creer en Dios pero, con el tiempo, esto se ha ido muriendo por dos aspectos fundamentales: la información y la ciencia.
Las pequeñas cosas que nos rodean se han podido ir explicando gracias a la información y a la cultura a la que todos tenemos acceso, mientras que las cosas más grandes están siendo explicadas por la ciencia, al menos en su mayoría, y aún siguen intentado llegar más allá de lo que nadie hubiese podido imaginar tan solo hace medio siglo, como por ejemplo el experimento del LHC que viene produciéndose en estos días. La ciencia pudo explicar la mayoría de fenómenos naturales promulgando leyes fundamentales que daban explicación a la alternancia del día y la noche, la lluvia, los terremotos, los eclipses o, simplemente, la caída de una piedra.
Pero Dios no ha muerto, contradiciendo Friedrich Nietzsche en su Nihilismo hace ya más de un siglo, aunque él fue mucho más optimista sobre el futuro de la religión de lo que pudieron ser los filósofos europeos de su época. La religión sigue entre nosotros y, con el conocimiento de múltiples religiones, lo único que parece ponerse en duda es la supremacía de ellas y de sus valores morales en particular. Así que, a pesar de que la ciencia puede explicar gran parte el mundo natural que nos rodea, la religión se ha convertido en un anacronismo pintoresco de nuestro tiempo. Probablemente la racionalidad no ha acabado con la creencia en la religión como una fuente de sentido y moralidad de la vida y, en su lugar, solo han modificado las condiciones de esa creencia.
La religión en la sociedad es mucho más superficial y menos profunda respecto a los límites que la ciencia pretende llegar. Esto hace que arrastre también sus propios problemas con una gran falta de conexión con la sociedad. Ejemplos tenemos en los últimos casos de pederastia dentro de la Iglesia y que se llevan produciendo desde muchísimos años atrás. La Iglesia ha estado dándoles múltiples oportunidades a los religiosos violadores y abusadores de menores auto-defendiéndose de una sociedad hostil que les pide respuestas. Han creído en una hipotética rehabilitación espiritual de sus “pecadores” con reinserciones internas y enviando a los “garbanzos negros” a otras instituciones lo que, lejos de solucionar el problema, a alargado aún más las manos de éstos sinvergüenzas sin escrúpulos. Algunos elementos de la Iglesia toman las investigaciones como ataques a la Iglesia misma.
Pero no solo la Iglesia católica está dando una mala imagen pública. Los musulmanes tienden a cerrar filas entorno al terrorismo, en corrientes de fanatismo islámico, encarcelan a los homosexuales o lapidan públicamente a mujeres víctimas de violaciones o que simplemente han realizado algún gesto contrario a la “ley de hombre”. Nada de esto le da mucha credibilidad tampoco frente a la sociedad.
También los fanáticos anti-religiosos tienen sus propias lagunas de credibilidad. Suelen enfrentarse a todo aquello que que tenga que ver con el gnosticismo cristiano y basan gran parte de sus argumentos en la negación de los beneficios obvios que también nos ha dejado la cultura litúrgica. Existe una corriente de racionalismo post-moderno que explica los aspectos beneficiosos de la religión de manera que le quite cualquier crédito a las religiones. Pero esto tampoco se diferencia demasiado del fanatismo de los ministros religiosos que no encuentran nada equivocado en sus bases religiosas y que niegan aspectos explicados por la ciencia como un problema de ignorancia religiosa.
Fuera del ámbito de la guerra cultural, la ciencia ha ganado mucho terreno pero la religión también a celebrado sus propias victorias. En una encuesta de 1933, el 40% de los científicos creían en Dios. 70 años después, el resultado fue básicamente idéntico, algo sorprendente dado el carácter empírico de la ciencia pero, ¿cómo es posible si la ciencia es el “enemigo” de la religión?
No podemos negar que la religión también posee aspectos beneficiosos. Las Misiones religiosas que suceden en países pobres del tercer mundo nos da un ejemplo de cómo el mundo religioso es capaz de ayudar al necesitado sin esperar nada a cambio, incluso en lugares olvidados por los medios de comunicación y donde las organizaciones no-gubernamentales no llegan por falta de medios económicos. Sin ir más lejos, organizaciones como “Cáritas”, ofrecen ayuda a los más necesitados incluso en países desarrollados y son la base para seguir en el día a día para muchas familias.
Investigadores académicos han abordado recientemente temas como si “las oraciones reciben respuesta”. Se han investigado el poder neuropsicológico que pueden tener las principales religiones del mundo. La religión estaba siendo relegada en el ámbito médico en los últimos años pero éstos estudios sugieren que el cerebro podría tener cierto poder de curación frente a determinados cánceres u otras enfermedades debido a la creencia religiosa. Los llamados “milagros” podrían venir a causa de la creencia del individuo en su propia curación a través de las oraciones y que provocarían que el cerebro segregase ciertas sustancias que ayudarían en la sanación.
Pero los religiosos siguen creyendo en su supremacía moral frente al ateísmo. Sugieren que las personas religiosas tienen una mayor probabilidad de ser fieles a sus parejas pero no parece ser que la religión sea la razón de dicha fidelidad. Estudios religiosos piensan que la religión es, irónicamente, un producto de la evolución y defienden su superioridad moral frente al ateísmo. ¿Será ésta superioridad la que está llevando a cientos de curas a ser investigados por la justicia por abusos sexuales a menores?
Entonces, ¿por qué sigue existiendo la religión hoy en día inmersa en una sociedad eminentemente científica? Después de todas éstas palabras que he escrito no puedo dar una respuesta exacta ya que el problema es bastante extenso. Podría decir que es una manera fácil, para muchas personas, de escabullirse de los problemas que le rodean y dejar en ‘manos divinas’ el devenir de los acontecimientos dando una explicación “divina” a todo lo que ocurre. Lo que sí tengo claro es que la gente religiosa no son unos estúpidos, al menos no más que los inmorales fanáticos ateos.
Hay muchas cuestiones en juego que enfrentan a la ciencia y a la religión como son los procesos biológicos y evolutivos pero, como cualquier ecuación con múltiples variables, no habrá nunca una respuesta que satisfaga a todos. La naturaleza de la Fe siempre estará contra los aspectos que la ciencia sigue explicando, haciéndonos entender cada día más el mundo que nos rodea. Aún así, los biólogos evolutivos pueden estar tranquilos ya que los neurocientíficos están empezando a conocer cómo el cerebro responde a la religión y cómo se comporta respecto a la creencia de la existencia del alma, algo que los religiosos prefieren que ni se toque.
¿Será posible en el futuro la invención de una pastilla que pueda “curarnos” de la religión? Quién sabe pero, mientras ese momento llegue, seguirá el enfrentamiento en la sociedad entre la Razón y la Fe.
Basado en: ‘Why Does Religion Exists?’ de Hank Campbell





Tema complicado querido lunático. No soy creyente, pero respeto a quien si lo es de corazón independientemente de las instituciones y sin fanatismos. Soy de las que piensan que las mayores atrocidades siempre se han cometido en nombre de la religión, la que sea.
Un abrazo enorme.
PD. Me gusta el nuevo look!!
Lo que más me interesa del articulo, es saber en que se basa la ciencia al dar por hecho que debe haber un Dios. En cuanto al tema de la religión, creo que es harina de otro costal, quizás simplemente se trata de darle una explicación a lo que por el momento solo es un instinto humano, creer en que hay algo más. ¿Porqué ese instinto existe desde los principios de la humanidad, y en todos los rincones del mundo?...
Creo que todas las religiones se basan en el respeto ajeno, al menos ese era el mensaje original según creo, pero las creencias son una excusa fácil para generar guerras y conflictos y mantenernos enfrentados los unos a los otros.
No hay que tenerle miedo a las ideas o creencias siempre que haya respeto... es tan díficil?
Abrazos
Guau!!! Súper complejo esto de las “religiones” ¿no? Bien dice la canción de Arjona: “En este mundo hay más religiones que niños felices” y estoy ¡totalmente de acuerdo! Por otro lado, siempre me ha resultado difícil dialogar con una persona en cuanto a política y religión (y no que sepa yo mucho al respecto)… tristemente al final, casi siempre se termina en discusión.
Estoy de acuerdo con David en cuanto AL RESPETO hacia las ideas y creencias de otros. En mi país tenemos un dicho que dice: “EL RESPETO AL DERECHO AJENO, ES LA PAZ”
Por mi parte y basado en lo poco o mucho que he aprendido a través de mis ya casi 35 años de vida es que el verdadero creyente no se basa en RELIGIONES. El CRISTIANO es un seguidor de CRISTO! Y el CRISTIANISMO es un ESTILO DE VIDA CONFORME A EL…..NO UNA RELIGION!
Desafortunadamente la mayoría de las personas (a como yo lo he visto) se toman las Iglesias o sus religiones como si fuera un “Club social” mas al que asisten y se olvidan del verdadero propósito… Pero bueno, “de todo hay en la viña del Señor” ;)
Goefry, yo solo te puedo decir también por experiencia propia que CREO FIELMENTE QUE EXISTE UN SER SUPREMO QUE ME AMA Y ME HA CUIDADO SIEMPRE y que a pesar de que CONFIO en EL, jamás le he sacado la “vuelta” a mis problemas, si no que los he enfrentado con valentía sabiendo que tengo a un DIOS que no me deja sola! (Espero no haberme salido del tema ;) ) Te felicito por el articulo!
Besitos
Un tema muy controversial ¿verdad? lo que es religión y política jamás se estará de acuerdo. Tú mejor que nadie conoce perfectamente lo que pienso ya que hemos tocado el tema varias veces, así que sólo pasé a dejarte un saludo y a decirte una vez más que tu blog está chulo de bonito (frase mexicana que quiere decir hermoso).
Mil un besos para ti. EMATK
Goefry...
Pues porque sigue siendo el opio del pueblo. Desde tiempos muy, muy remotos, el ser humano siempre ha buscado razones para explicar lo inexplicable. A "alguien" o "algo" había que achacarle las crecidad de los rios, los terremotos, las buenas cosechas... Hoy en día si cabe más, puesto que hay muchas personas vacias de interior que buscan en la Religión un sustento que no tienen en sus propias vidas. Además, cosa no baladí, el pensamiento de que hay una vida eterna, no material, que "prometen" muchas religiones. Me gusto mucho tu post.
Abrazos terraqueos¡
Compañero Geofry, ser ateo no está reñido con el fanatismo o la inmoralidad (de acuerdo que hay fanáticos e inmorales en todos los ámbitos). Muy correcto todo, interesante. Tan solo lo que acabo de mencionar, respecto al ateísmo. Creo que casi la mayoría tenemos muy claro por qué existe la religión y lo arraigadas que están en la sociedad algunas de las tradiciones que a ella están vinculadas. Por mi parte lo tengo clarísimo, somos una gran casualidad universal, no divina. Desgraciadamente quedan muchos que no ven más allá...Saludos, Rodrigo
Compañero "anónimo" Rodrigo. Lo de la inmoralidad del ateísmo era puro sarcasmo aunque me quedó un poco ambíguo :). Me considero del lado más ateo sin llegar a ser fanático. Por supuesto, y estoy de acuerdo contigo, no hay que relacionar necesariamente al ateísmo con el fanatísmo al igual que tampoco hay que relacionar a los religiosos con los radicales. Eso es evidente. Al igual que existen fanáticos de ambos lados.
Me alegra que te haya gustado el artículo y espero que sigas visitando la Luna, Rodrigo, ¡Saludos desde la Luna!
Hola Goefry, a todo esto sólo se viene a la mente la inmortal frase de Marx: "La religión es el opio del pueblo"; esa idea sigue tan vigente ahora como cuando él la pronunció.
Saludos,
Desmodius.